La importancia de responder en vez de reaccionar.

 Leyendo un twit de la La Akademia que decía: «Sabrás que tu alma ha aprendido una lección cuando las circunstancias no hayan cambiado pero tu respuesta hacia ellas si…«, recordé lo importante que fue para mí dejar de reaccionar y aprender a responder. Una lección básica durante el largo camino del desarrollo personal.
 Ante las demás personas, circunstancias o situaciones, simplemente reaccionamos. El problema es que estas reacciones muchas veces no son la mejor opción; ni para nosotros, ni para los demás, ni para las circunstancias.
  Entender la diferencia entre responder y reaccionar, te hará entender su importancia para tu felicidad y bienestar.
 Veamos un ejemplo:
🌺Reacción: Vas conduciendo por tu ciudad y de repente tienes que frenar bruscamente para no atropellar a un peatón que cruzó por el sitio indebido. Rápidamente te enfadas, tal vez gritas y puede que incluso acabes cruzando un par de malas frases con el peatón. La circunstancia no era la favorable, pero desde luego tu no has hecho nada para mejorarla. Y aunque no lo sepas y puede además que ni lo notes, tu organismo tardará horas en equilibrarse de nuevo.
🌺Respuesta: En el mismo caso. Frenazo brusco para no atropellar al peatón. Notas tu reacción de enfado (ahora ya la esperas porque sabes dónde poner la atención), pero esta vez respiras y sopesas. Lo primero es comprobar que efectivamente no ha pasado nada. Después debes tener en cuenta que no ha habido nada personal en el hecho (dato: te comento que aunque te parezca increíble, el universo no ha confabulado en tu contra). Entiende además que los errores suceden. Por último y si se da el caso, podrías explicarle amablemente al peatón que debe ser más cuidadoso.
El equilibrio al evento es la respuesta.
 Esta es una lección constante en nuestro día a día. En casa, en el trabajo, en la calle… Siempre habrá algo que nos moleste.
 Una reacción es el resultado de una emoción. Por lo tanto si ante cualquier estímulo te paras lo suficiente, verás surgir la emoción que desencadenará la reacción y podrás dejarla ir para pasar a la respuesta.
 Dicho en otras palabras la reacción es una decisión inconsciente y la respuesta es absolutamente consciente. Y la diferencia es cómo me siento sobre algo (reacción), en comparación a qué voy a hacer al respecto (respuesta).
 Te invito a que antes de que saltes como un resorte, te pares unos segundos, te observes y busques una manera positiva de responder. Puede que al principio te resulte un poquito difícil, pero empezarás a conocerte un poco más y a ver qué emociones están detrás de tus reacciones.
 Namasté
🌺Evé

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *