Lo primero que hay que descartar es que la ansiedad sea de origen físico. Como por ejemplo un problema de tiroides.
Así que si no has ido al médico, ese es el primer paso.
Una vez descartada cualquier vinculación con un problema físico, solo queda el origen emocional.
Repito.
Emocional.
Sería ansiedad emocional.
Y esa, es más lista que el hambre.
Sabe todo de su hospedador.
Absolutamente todo.
Incluso cómo tumbarle de una sola bofetada.
Solo tiene que ir a su punto débil y listo.
Y ese es uno de los motivos por los que las personas con ansiedad se sienten tan poco comprendidas.
Te lo cuento de otro modo.
Cuando tenemos gripe, todos pasamos por algo parecido: dolor de garganta, fiebre, mocos…
Podemos decir que la gripe nos ataca a todos en los mismo sitios del cuerpo.
Aquí hay poca discusión a la hora de ponernos de acuerdo cómo la sufrimos.
Sin embargo, con la ansiedad es otro rollo.
Aunque las sensaciones físicas son muchas y muy variadas, solo las personas con ansiedad las conocen y muy bien.
Y la desazón.
Esa sensación de que nada está bien.
La incapacidad de sentir que se tiene una vida normal.
Que la que uno vive está llena de normas y absolutamente encorsetada.
Esa falta de sentirse libre total y absolutamente.
Supervivencia.
Esa es la palabra para la mayoría.
Especialmente para aquellas que han desarrollado el TAG (Trastorno de Ansiedad Generalizada).
Pero hay más.
Hay una sensación que es la misma y al mismo tiempo distinta para cada persona con ansiedad.
El miedo.
Espera no.
El MIEDO.
Cualquier persona con ansiedad vive en el miedo.
De eso va todo esto.
Pero ojito.
Cada persona desarrolla un miedo muy particular.
Vinculado con sus puntos débiles.
Que se convierte en fobia y limita la vida de quien la vive.
(Nota: hay personas con ansiedad que no desarrollan fobias. En el artículo estoy hablando de la ansiedad y todo su séquito).
Por ejemplo…
Hay personas que desarrollan fobia a conducir (amaxofobia).
Otras a ser observado y juzgado por los demás (fobia social).
Las hay que su mayor pánico es la enfermedad (hipocondría).
Algunas, como fue mi caso, desarrollan una de las mas complejas.
Miedo a los espacios con difícil escapatoria o donde no podrían recibir ayuda (agorafobia).
Yo la llamo «mimismofobia».
El agorafóbico sabe bien de qué hablo.
(Dato: hay una relación directa entre la ansiedad, con o sin fobias, y las heridas del niño interior).
La cuestión que una vez ocurre ésto, la vida se paraliza.
En mayor o menor grado.
Literalmente.
Lo que antes la persona hacía con normalidad, ahora no puede.
Como táctica es impecable.
Simple y efectiva.
La ansiedad aparece en la vida de las personas por una sola razón.
Para protegerlas de un peligro inminente.
Esa es la función del miedo.
Y la ansiedad es miedo en estado puro.
Punto.
Lo malo, en estos casos, es que el peligro no es real.
Es nuestra manera de vivir y gestionar las experiencias y las emociones las que provocan que finalmente la ansiedad aparezca.
¿Conoces alguna enfermedad que haga lo mismo?
Yo conozco enfermedades que vienen a darnos toques de atención para que cambiemos de rumbo.
De hecho, algunos expertos en salud piensan que enfermarse es la consecuencia de no vivir en coherencia.
Ahora bien, ¿la ansiedad se cura?
Quien se empeña en pensar que no, tiene razón.
No se cura.
Simplemente porque no se dará la oportunidad a que eso pase.
Para los demás, diré que es un trastorno que tiene solución.
Nadie nace con ansiedad.
No es el estado natural del ser humano.
De hecho trastorno significa «detrás del torno», es decir que se giró o dio la vuelta.
Que es reversible.
Pero cuidado.
Las pastillas no curan la ansiedad.
Los tratamientos farmacológicos ayudan con las sensaciones físicas.
Pero no hay medicamentos que solucionen el origen de la ansiedad del tipo:
Fobiazepam 500mg
Melasuda Fortix
Kitalapena (con oxigenol activo)
Porculocrisil
o Megahostion Ultra
Olvídalo.
(Nota: tampoco se va a ir por arte de birlibirloque. Aviso a navegantes).
Sanar la ansiedad requiere de ir al origen y solucionar el miedo (sea fobia o no).
Así que la táctica también es simple y efectiva: psicoterapia de corte humanista.
Es decir, que no se limite a tratar el problema. Si no que también ayude a la persona a elevar su autoconcepto, su identidad y sus motivaciones. De modo que la ansiedad ya no tenga razón de ser.
Se que no mola oír la solución real a la ansiedad.
Que a todos nos gustaría mejor una pastilla y listo.
Pero no es posible.
La ansiedad se cura.
Aunque hay personas que piensan que la suya no.
No se si es que se han encariñado con ella o qué.
Y entonces se desahucian así mismas.
Y ese error lo veo todos los días.
Especialmente en las redes sociales donde constantemente hay comentarios de personas que dicen que hay que acostumbrarse a vivir con ella.
Sinceramente, no puede ser más aberrante.
Si tienes ansiedad, piensa…
Tú no naciste con ansiedad.
Y no tienes por qué morir con ella.
Yo soy un ejemplo de ello.
Y no soy la única.
Afortunadamente cada día somos más.
Así que se muy bien lo que es la ansiedad.
Conviví con ella y varias de sus fobias durante muchos años.
Pero entendí cuál era el camino y la sané.
Quiero que sepas se puede. Hay varios caminos.
Si te apetece ver el que yo he diseñado para ponérselo fácil a otros, mira aquí:
