El sentido de la vida. Parte III

 Esta entrada es la última parte del artículo El sentido de la vida. Con las dos anteriores he querido que conocieras qué fue lo que me ayudó a prepararme para poder poner en práctica los cinco puntos clave que te doy más abajo.

 Quiero decirte, que en el camino del desarrollo personal todo es sencillo, pero no fácil; y siempre requiere de esfuerzo por nuestra parte (mucho o poco, depende de la tarea y de la persona) porque nadie puede hacerlo por nosotros. Pero si te lo tomas como un estilo de vida, irás poco a poco integrándolo en ti y cada vez te resultará más fácil porque se convertirá en algo natural.

 Hay quien dice que la búsqueda del sentido de la vida, es el sentido en sí mismo… Ya me contarás tu experiencia al respecto. Pero primero, lleva a la acción estas cinco tareas que me ayudaron a resolver el sentido de la mía.

🌺La primera regla es que no hay reglas Olvídate de vivir una vida dictada por otros. Si eres de las personas que siempre has hecho «lo que debías», que sepas que es hora de hacer «lo que querías». Y no hay reglas porque cada persona es única en sus deseos y no puedes cumplir los de otros y ser feliz al mismo tiempo. Cuando te des cuenta de esto, comenzarás a caminar en la dirección adecuada para ti.
🌺Sal de tu zona de confort Esto lo habrás oído millones de veces pero es que tienes tanto que ganar y tan poco que perder, que es una máxima del desarrollo personal. Tu zona de confort es aquella en la que te mantienes a ti mismo sin miedo, con todo bajo control y sin ninguna necesidad de complicarte la vida… pero también es el lugar donde habitas junto a la monotonía, el aburrimiento y el sinsentido de la vida. Obviamente el sentido de tu vida no está ahí porque si lo estuviera, estarías viviendo la vida que quieres.
🌺Alegría mode on Si tu alegría está en modo desactivado, casi seguro varias áreas de tu vida están afectadas por algún problema y eso hace que te cueste agarrarte a las cosas buenas que te rodean.
Aquí no puedes centrarte a la vez en todo lo que va mal porque lo único que vas a conseguir es marearte y no saber ni por dónde empezar. Además intentar solucionar todo de golpe es combustible para la procrastinación y acabarás por no hacer nada. Así que te voy a dar una receta para que actives la alegría de nuevo.
Uno. Acepta que hay cosas en tu vida que no van bien.
Dos. Luego haz una lista con todas las cosas que te gustaría solucionar a corto, medio y largo plazo.
Tres. De todas las cosas que has anotado, ¿cuál es la que realmente te devolvería la alegría?.
Haz esta práctica desde el corazón. Olvida la cabeza, la razón y los «debería de» o «tendría que». Escúchate bien porque la alegría procede de tu esencia, no del exterior.
El truco está en la aceptación. Las cosas son como son y no como te gustaría que fueran… ¿y qué? Trabaja en ti a partir de ahí. El trato es simple: tu te encargas de disfrutar de lo que está a tu alcance y la vida se encarga de proporcionarte lo que te falta.
🌺Toc toc hola! soy tu intuición Sí, esa a la que nunca haces caso porque ni te enteras de que está hablando. La intuición está conectada a tu yo interior pero claro si tampoco te escuchas a ti… Conecta con tu esencia, escúchate, profundiza en ti. Te aseguro que cuando lo hagas la intuición estará presente para guiarte en cada cruce de camino.
🌺VIVE tus propias emociones La alegría y la tristeza son dos emociones. Opuestas por cierto. Pero rechazamos la tristeza porque nos hace sentir mal. Y lo que no nos han contado es que las emociones tienen una razón de ser. El cuerpo obtiene sanación a través de ellas también y si vives en tu propia superficie, si te niegas a experimentar aquello que no te gusta porque no quieres sufrir, lo único que estás haciendo es enfermarte aún más. Del mismo modo que le das espacio a tus emociones «positivas» haz lo mismo con las «negativas». Ayúdate a sanar.

 Al final todo se resume en dejar de seguir reglas preestablecidas y superar los miedos. Saber qué te hace feliz y hacerle caso a la intuición cuando tengas que decidir. Pero lo más importante es que aprecies cada experiencia cuando llegue permitiendo que los sentimientos y emociones fluyan a través de ti.
Atrévete a dar el salto. Ya te digo yo que el paracaídas lo llevas de serie ;D

 «Gobernar un barco no es decirle a la mar lo que tiene que hacer;
es aprender a bailar con las olas sin perder el compás».
🌺Evé

 

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