Y tampoco que tu relación reviva si ya os tenéis un asco que pa qué.
O que un día te levantaste y no te reconociste más porque otros marcaron tu camino. Ese ya está recorrido. Tantas cosas de tu vida que no puedes cambiar… Pero puedes no resignarte. Esa es la cuestión. Entonces si hay una realidad que te incomoda y no la puedes cambiar… Párate. Y siente. No se siente bien en movimiento a veces. Uno puede pensar en movimiento. Pero uno siente mejor en parado. Así que te paras y te dejas sentir tu propia vida. Y observas cómo pesa. Cómo duele. Cómo te doblega. Y cómo duele aún más. Hasta dejarte sin aliento a veces. Porque la vida pesa y duele y cada cual lleva lo suyo. Y ahora imagínate el resto de tu vida, hasta el fin de tus días, cargando con ese sentir… Y párate de nuevo. Párate y piensa. Párate y piensa qué necesitas soltar en tu vida. Y la parte más difícil. ¿Cómo hacerlo sin pedir permiso ni perdón…? Mucha gente no sabe cómo hacerlo. Demasiada. La razón es el miedo. A veces a cagarla más. A veces es a defraudar. Otras a los juicios ajenos. Hay tantas formas de expresar el miedo como personas. Te contaré algo. Hay dos tipos de personas. Los que no saben que lo que tienen es miedo y se resignan al «es lo que hay». Y los que se paran, sienten y piensan y luego deciden decirle adiós al miedo. Tú ya no tienes disculpa. A través de esta entrada te has parado, sentido y pensado. Si tu vida es un truño por algún lado y no te llena y te has resignado, ya sabes que lo que hay es miedo. Quizás a estas alturas hasta hayas detectado el tuyo. Si eliges irte de este mundo en paz y quieres empezar por decirle adiós al miedo, mira aquí: Por qué deberías asistir a este taller Eva Gascón.
Resígnate o párate
Hay que pararse.
Pararse es muy importante.
Veras…
Pero pararse no es que dejes de hacer lo que sea que estés haciendo.
Es levantarte, por ejemplo, un sábado por la mañana y plantearte seriamente si tu vida tal y como es te llena.
Si tu trabajo, tu pareja o el simple hecho de mirar por la ventana y ver cada día el mismo paisaje «gris» es sinónimo de resignación.
Te puede parecer chocante, pero hay muchísima gente que vive resignada al «es lo que hay«.
Y no se tú.
Pero yo no quiero irme de este mundo pensando en la mierda de vida que tuve.
Porque «era lo que había…«.
Eso es resignación nivel Dios.
Y los que están en ese puntito junto, te darían buenos consejos al respecto.
Que tu jefe sea un capullo integral no lo vas a poder cambiar.