En la primera parte de este post (El sentido de la vida. Parte I) dejé una tarea que si la has cumplido, te habrá ayudado a conocerte un poquito mejor. Y si has sido sincero del todo, quizás hasta te hayas sorprendido con tus propias respuestas.
Encontrarle sentido a la vida es un poco un «sinsentido», porque como ya te dije la vida en sí no lo tiene. Se trata más bien de que seas tu quién se lo de. Y has de estar dispuesto a desaprender unas cosas y aprender otras. Al fin y al cabo lo interesante es poder llevar tu vida a otro nivel y encontrar la felicidad usando el desarrollo personal y la inteligencia emocional para encontrar el camino.
Quiero que sepas que ser feliz es posible. Pero no feliz a ratos. Feliz como estado natural. Y eso tiene mucho de decisión personal y de valor para ser la mejor versión de ti mismo. Pero ello requiere además de una preparación previa y de saber hacia dónde quieres ir. Así que si todavía no lo sabes, es importante que profundices en el ejercicio de la primera parte.
Para comenzar a trabajar empecemos por cambiar la pregunta ¿Cuál es el sentido de la vida? por ¿Cuál es el sentido de mi vida? que como ves, simplifica bastante el problema y nos da otra perspectiva. Pero tenemos que ir más allá y hacernos tres preguntas…
🌺¿Qué es importante para mí? Esta pregunta es a veces muy complicada de responder simplemente por el hecho de que han sido otros quienes nos han explicado qué es lo importante. Pero párate a pensarlo. Conecta con tu esencia y pregúntate quiénes son las personas que te importan en esta vida, cuáles son tus valores, con qué sueñas, si está alineado tu estilo de vida con esos valores… Se trata de que separes la paja del heno en tu vida ;D
🌺¿Qué se me da bien? Ayúdate a encontrar cuál es tu talento. Puede que seas una persona creativa, o que se te de bien algún deporte, quizás se te de bien enseñar a otros, cocinar o simplemente escuchar. No importa lo que sea. Lo importante es en qué destacas y ese es tu valor añadido. Una de tus mejores armas.
🌺¿Cuál es mi potencial? Mientras que las dos preguntas anteriores se centran en quién eres, ésta te habla de quién puedes llegar a ser. Y más que una pregunta es un reto. Visualiza el tipo de persona en la que querrías convertirte sin escatimar en detalles. Elige si quieres seguir el camino trazado o trazarlo tu.
Trabajar en uno mismo es una tarea compleja. Nadie nos ha enseñado a mirarnos y preguntarnos. Parece que no está bien vivir la vida a nuestra manera. Y nuestra manera puede ser «ir por el libro» o sacando los pies del tiesto. Lo importante es que realmente vivamos experimentando las cosas que queremos y haciéndolo como nos de la gana.
En la tercera y última parte de este artículo, te contaré cómo hacer de tu vida una experiencia más satisfactoria para que realmente cobre sentido para ti.
🌺Evé
